sábado, 11 de agosto de 2012

Morris West, el escritor profeta

La segunda novela que leí este año: La salamandra, de Morris West. La primera edición estuvo a cargo de Pomaire, en 1973; treinta y siete años después cayó en mis manos y terminé de leerla hace poco más de una semana.

Morris West, un escritor australiano nacido en 1916, murió en 1999 a los 83 años, de una forma que pienso yo a todos los escritores nos gustaría hacerlo: en su escritorio, rodeado de libros y escribiendo una frase de la parte final de su última novela: La última confesión, según palabras de su hijo Chris. ¿De qué trataba su obra póstuma? Del juicio y la prisión de
Giordano Bruno, quien fuera quemado en la pira por herejía en 1600.

Hay algunos escritores que tienen una visión muy particular de la vida, es como si supieran sacar conclusiones de los acontecimientos presentes hacen deducciones, se arriesgan a ir más allá, y se convierten en profetas. Sucedió con Julio Verne, cuyas novelas que hablaban de viajes a la luna, al centro de la tierra, o bajo el mar en un submarino, asombraron al mundo, y muchos años después se convirtieron en realidad. O como el caso de Irving Wallace y su novela El hombre, que leí hace poco más de un año, que trataba de un presidente de raza negra en los Estados Unidos.

El autor que da pie a esta entrada: Morris West, pertenecía a esa raza de escritores. En Las sandalias del pescador, anticipó la llegada de un Papa venido del Este; en La torre de Babel se ocupó del desencadenante papel de Israel en la política de Medio Oriente; en Arlequín se introdujo en el mundo de los fraudes informáticos ¡Y apenas era 1974! Y así, su obra estuvo concatenada con hechos que más tarde le dieron la razón. No se equivocó con la lastimosa retirada de las tropas americanas de Vietnam en su novela El embajador, ni con su última profecía, El ojo del samurai; donde escribió acerca del fin de la era Gorvachov.

En sus poco más de cuarenta novelas, si se cuentan las que escribió bajo diferentes seudónimos al empezar su carrera de escritor, vendió un total de sesenta millones de libros. La razón de los seudónimos: «En Europa las editoriales solo me publicaban un libro al año, y yo necesitaba dinero. Era una cuestión de hambre» solía decir en las pocas entrevistas que concedió.

La salamandra no es una novela de aventuras, de política, o de espionaje. Después de haberla leído, estoy convencida de que es una obra de profundo valor psicológico. Ningún personaje es una figura decorativa, cada uno tiene un perfil descriptivo y de comportamiento tan real, que nos hace pensar que Morris West fue sin duda un gran conocedor la naturaleza humana. Hay ciertas frases en esa novela que pone en boca de sus personajes:

«La alta política no tiene nada que ver con la moral, ni tampoco con la justicia, sea relativa o absoluta. Es el arte y la profesión de controlar grandes masas de gente, de mantenerlas en precario equilibrio entre sí y con sus vecinos»

«El estadista jamás debe sobrevalorar su triunfo o perder valor por una adversidad pasajera. De vez en cuando necesita una víctima, aunque solo sea para evitar un holocausto. Para él la clemencia no es una virtud, sino una estrategia…»

«—Esas acusaciones será retiradas. A partir de este momento, vuelve usted a estar en servicio activo.
—¿Dependiendo de?
—De mí, Coronel. Cuando regrese a Roma, creo que podré confirmarle su nombramiento como Director.
Quería que aquello fuera como un espaldarazo… maná en el hambriento desierto de la carrera de un burócrata. En lugar de ello, me supo como las frutas del Mar Muerto, polvo y cenizas en la lengua. Durante un momento me había sentido un buen patriota; ahora, con el premio, me había vuelto a convertir en una puta. Sin embargo, aquéllas eran las reglas del juego. No tenía más elección que jugar o tirar las cartas sobre la mesa. Me incliné, sonreí y dije:
—Gracias, señor. Me hace usted un honor.
—Gracias a usted, Coronel. Buenas noches.»

Y esta última:

«No hay mayor dolor que recordar con aflicción los tiempos felices»

Morris West, maestro de la palabra, ha dejado una huella profunda en este mundo. Sus novelas más conocidas:

El abogado del diablo, 1959
Las sandalias del pescador, 1963
El embajador, 1965
La torre de Babel, 1968
El hereje, 1969
El verano del lobo rojo, 1971
La salamandra, 1973
Arlequín, 1974
Los bufones de Dios, 1981
Lázaro, 1990
Eminencia, 1998
La última confesión, 2000 (publicación póstuma)

B. Miosi

28 comentarios:

  1. Maravilloso post...por muchas cosas....Como ves a un escritor que efectivamente parecía adelantarse a los tiempos...Un escritor que sacaría más de un libro al año por necesitar dinero...¡qué forma de escribir tan vertiginosa!...
    La Salamandra promete....al menos por lo que nos cuentas....tomo nota y también de esa maravillosa frase que me recuerda que recordar momentos felices...a veces es muy doloroso.
    Besos Blanca.....y apuntado queda

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  2. Desconocía por completo a Morris West; pues ala, me pondré el cartel de ignorante, vaya. Pero tomo nota, Blanca, los escritores que recomiendas tienen ese “algo” que me gusta.

    Besos, amiga.

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  3. La verdad es que no lo he leido, pero despues de tu fantástico post lo anoto en la lista.
    Besos.

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  4. Blanca, te diré que hay un título que quizás no es de los más conocidos o de los mejores de su lista, aun así, es una novela a la que yo le tengo un gran cariño pues fue la primera que me regaló mi madre. “El navegante” me gustó, quizás porque era muy joven o porque la leí en el momento justo. Desde entonces he leído muchas de Morris West y de otros autores, pero te diré que ninguna ha llegado a crear un recuerdo tan bonito como lo hizo aquella novela

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  5. Jolines, Blanca, que post tan interesante, de veras. Tengo muchas ganas de leer a West después de tu entrada. Ma ha impresionado que vendiera tantos millones de copias y que escribiera tan profusamente.
    ¡me has puesto los dientes largos, amiga!
    Un beso.

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  6. Me sonaban algunos títulos, pero no he leído nada de él, después de tu entrada creo que buscaré alguno de sus libros, me ha parecido muy interesante.

    Gracias por tus comentarios en mi blog.

    Un abrazo

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  7. ¡Hola Blanca!

    ¡Gracias por ilustrarnos!

    Me ha parecido muy fuerte la expresión: "para poder comer", más claro el agua.

    ¡Un abrazote!

    MIGUEL

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  8. Interesante entrada, Blanca. De este autor sólo había leído "Las sandalias del pescador", que fue una novela que me gustó mucho.

    Es cierto que fue un adelantado a su época, como el gran Verne, otro de mis autores preferidos. Habrá que tener en cuenta tu recomendación para futuras lecturas.

    Un saludo.

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  9. hola blanca querida
    interesante lo que nos cuentas sobre morris west.
    me gustaría leer algunos de los que propones.
    ¡aunque creo que no superaré la cantidad de libros que has leído tú¡
    pero lo intentaremos.
    tqm
    besos

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  10. Ya quisiera tener yo esa capacidad de algunos escritores, como Morris West, Winnie. Te recomiendo La salamandra, te enganchará desde la primera página.

    Besos!
    Blanca

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  11. Mián, tú sabes, vivo en un país donde es difícil conseguir novedades, por ello me doy a la tarea de buscar libros de ediciones antiguas y encuentro verdaderas joyas.

    Besos!
    Blanca

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  12. Sí, Lola, te lo recomiendo.
    Besos!

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  13. MJesus, no he leído El navegante, pero habiendo leído ya dos novelas de West, estoy segura de que es muy buena. Hay libros que nos marcan, especialmente cuando los leemos siendo muy jóvenes.

    Besos, amiga,
    Blanca

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  14. Pues yo también me quedé con los dientes largos, Sergio, ja, ja, sobre todo después de ver mi caricatura. Salió en una revista, son travesuras de Javier Pellicer.

    Morris West escribía bajo varios seudónimos para no ser rechazado por las editoriales, ¿qué te parece?

    Besos!
    Blanca

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  15. Felisa, te lo recomiendo, sé que no te va a defraudar. Morris escribía con el corazón.

    Besos!

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  16. Miguel, eso que dices es bien cierto, más claro que el agua no puede ser. "Escribir para poder comer". Me imagino los momentos que debe haber pasado Morris West.

    Besos!

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  17. Armando: De las sandalias del pescador sólo vi la película, creo que fue con Antony Queen si no me equivoco, de eso hace mucho tiempo, pero ahora leyendo sus novelas no te imaginas cómo he disfrutado. Hasta me ha servido de inspiración.

    Besos!
    Blanca

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  18. Normita:

    Seguro que me superas este año, pues voy a tener que leer un poco menos. He empezado una nueva novela que absorbe prácticamente todo mi tiempo, ja, ja,

    De todos modos, de vez en cuando9 leeré algo y comentaré si es el caso,

    Besos!
    Blanca

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  19. Hola Blanca:
    Lo que cuenta sobre la vida del escritor,¨Morris West¨, lo encuentro muy interesante.
    De todos su libros solo me he leido
    ¨El abogado del diablo¨, me apunto la Salamandra, en mi lista de libros pendientes

    Besos
    Nuria

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  20. Gracias por participar, Nuria, yo quiero conseguir "El abogado del diablo".

    Besos!
    Blanca

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  21. No había hecho un comentario en esta entrada, porque no me sentía lista para hacerlo, tratándose de un autor como Morris West. De hecho aun no lo estoy. Sinceramente no lo he leído, aunque con frecuencia me llegan comentarios interesantes sobre él.
    Siempre he querido leerlo y aunque conozco varios de sus títulos lo desconozco completamente. El único que puedo recordar con exactitud es el Abogado del Diablo y por supuesto, se debe a la película. Debo decir que esta película la he visto una decena de veces y no me canso de verla... la razón: la manera de manejar esos diálogos que ponen a cualquiera los pelos de punta. No me sorprendo que se haya convertido en un profético autor debido a su cercanía con la religión. supongo que tuvo una razón muy fuerte para abandonar su intención de hacerse sacerdote y creo que en esta obra el transmite mucho de esas ideas contradictorias que lo caracterizan como autor. Dicen algunos que este autor fue "Iniciado"... bueno... y a este grupo pertenecen varios autores "proféticos" como Jules Verne, D' Vinci, entre otros, pero este es un tema mas profundo y que abría que considerar...
    Un beso grande,

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    1. Después de tanto tiempo contesto, Vicsabelle, fue un año trágico para mí, y he rescatado este artículo que merece ser leído. Morris West es para mí uno de los mejores escritores. Ojalá algún día pueda escribir algo que siquiera se acerque a alguna de sus obras.
      Besos,

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  22. El primer libro que lei fue "Las Sandalias del Pescador", y me atrapo tanto, que en tres días ya lo habia terminado; y me enamore, me enamore profundamente de su forma de mostrarnos el mundo, de su forma de pensar.... y segui leyendo todo lo que encontre de él, y asi siguieron "El Arlequin", "El verano del Lobo Rojo", "El Abogado del Diablo", y mas, muchos otros, practicamente todo... No creo que en mi vida pueda encontrar otro escritor que me inspire todos los sentimientos tan hermosos que tengo cada vez que leo uno de sus libros...

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    1. Y tienes toda la razón, Graciela. Es uno de los escritores que más admiro y lo considero inspirador, su prosa, su estilo, es realmente único.

      Un abrazo,
      Blanca

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  23. Gracias por rescatar este artículo, Blanca, que veo que escribiste hace algún tiempo. Me ha emocionado. ¿Ya encontraste "El abogado del diablo"?

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    1. No, Carmen, pero lo leeré, ya verás. La película me encantó.

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  24. Me he leido todos los libros, y me encantan, son cautivadoras, y cuando lo empiezas a leer no lo puedes parar hasta terminarlo. Saludos. Judith

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    1. Cierto, Judith, Creo que Morris West es uno de los grandes, su narrativa es muy buena.

      Gracias por tu visita!

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